Temperaturas bajo 0: Cómo afectan al coche
Cómo cuidar el coche con temperaturas bajo 0
Cuando las temperaturas bajan de 0 grados, el coche sufre más de lo que muchos conductores imaginan.
El frío extremo afecta a líquidos, componentes mecánicos y sistemas eléctricos, y puede provocar averías si no se toman ciertas precauciones.
Si logramos ver cómo afectan las temperaturas bajo cero al coche podremos prevenir problemas, alargar la vida útil de los componentes y evitar gastos innecesarios.
1. El aceite del motor y los líquidos: el frío los cambia por completo
Quizá sea lo más evidente, y es que las temperaturas bajo cero influyen directamente en el comportamiento de los líquidos del coche. El frío aumenta su viscosidad y dificulta su circulación, sobre todo durante los primeros minutos tras el arranque.
Aceite del motor
Con frío intenso, el aceite se espesa. Un aceite muy viejo puede contener restos de agua que se congela.
- El motor tarda más en lubricarse.
- Aumenta el desgaste en el arranque en frío.
- El motor trabaja forzado durante los primeros kilómetros.
Usar un aceite con la viscosidad correcta para invierno resulta clave por eso cada vez los motores llevan aceites con índices de viscosidad bajos, multigrado y que facilitan el arranque y protegen mejor las piezas internas cuando el termómetro cae por debajo de 0.
Líquido refrigerante
El refrigerante no solo evita el sobrecalentamiento en verano. En invierno:
- Impide que el circuito se congele.
- Protege el bloque motor y el radiador frente a roturas.
- Evita la corrosión interna.
Un refrigerante viejo o muy rebajado con agua pierde capacidad anticongelante. Con temperaturas bajo cero, este descuido puede causar daños graves en el motor.
Debemos de recordar que el agua congelada aumenta su volumen, puede derivar en una rotura de un manguito por ejemplo.
Otros líquidos
El frío también afecta al líquido de frenos y al limpiaparabrisas:
- El líquido de frenos absorbe humedad con el tiempo, lo que reduce su eficacia en frío.
- El limpiaparabrisas sin protección anticongelante puede congelarse y dañar la bomba o los conductos.
2. La batería: la gran víctima del frío
Si hay un componente que sufre especialmente cuando bajan las temperaturas, ese es la batería. El frío reduce su capacidad de entregar energía justo cuando el coche más la necesita.
Por qué el frío afecta tanto a la batería
- Las reacciones químicas internas se ralentizan.
- La batería pierde capacidad de carga.
- El motor requiere más energía para arrancar en frío.
Por eso, muchas baterías fallan en invierno, aunque durante el resto del año no hayan dado síntomas claros.
Señales de alerta
Con temperaturas bajo 0, presta atención a:
- Arranques lentos o perezosos.
- Luces que pierden intensidad al arrancar.
- Avisos electrónicos tras poner el contacto.
Una batería en mal estado puede dejarte tirado de un día para otro cuando llega una ola de frío.
Cómo cuidarla en invierno
- Revisa su estado antes del invierno.
- Comprueba bornes y conexiones, evitando sulfataciones.
3. Neumáticos, frenos y suspensión: el coche pierde eficacia
Las bajas temperaturas afectan directamente al comportamiento dinámico del coche. No solo influye la presencia de hielo o nieve, también el propio frío modifica el rendimiento de varios componentes.
Neumáticos
Con frío intenso:
- La presión baja de forma natural.
- El caucho se endurece.
- Disminuye el agarre, incluso en seco.
Circular con presión incorrecta aumenta el consumo, reduce la estabilidad y acelera el desgaste del neumático. En zonas frías, los neumáticos de invierno mejoran notablemente la seguridad.
Frenos
El sistema de frenos también acusa el frío:
- Los discos y pastillas tardan más en alcanzar temperatura óptima.
- La humedad favorece la aparición de óxido superficial.
- Las distancias de frenado aumentan si el asfalto está frío o deslizante.
Mantener frenos en buen estado resulta esencial para una conducción segura en invierno.
Suspensión y dirección
Silentblocks, amortiguadores y rótulas trabajan peor con temperaturas muy bajas si ya presentan desgaste. El coche pierde precisión y confort, algo que se nota especialmente en carreteras irregulares o mojadas.
Otros puntos importantes a revisar cuando las temperaturas bajan de 0
Además de los tres aspectos principales, conviene tener en cuenta otros elementos que también sufren con el frío:
- Escobillas y sistema de limpiaparabrisas
- Sistema de climatización y calefacción
- Cerraduras y gomas de puertas
- Correas auxiliares
- Iluminación exterior
- Sistema de escape y condensación

Consejos prácticos
1. Arranca con suavidad y sin prisas
Al poner el contacto, espera unos segundos antes de arrancar para que los sistemas eléctricos se estabilicen. Una vez arrancado:
- No aceleres en frío.
- Deja el motor al ralentí unos segundos.
- Inicia la marcha de forma suave durante los primeros kilómetros.
Así permites que el aceite y el refrigerante alcancen su temperatura de trabajo de manera progresiva.
2. No fuerces el desempañado ni la calefacción
Con temperaturas muy bajas, evita poner la calefacción al máximo nada más arrancar.
Es mejor:
- Ajustar la climatización de forma progresiva.
- Activar el desempañado cuando el motor empieza a coger temperatura.
Este hábito reduce esfuerzos innecesarios en el sistema de climatización y en el motor.
3. Evita accionar limpiaparabrisas congelados
Antes de usar los limpiaparabrisas:
- Comprueba que las escobillas no estén pegadas al parabrisas.
- Retira el hielo manualmente con un rascador adecuado.
Accionar el sistema con las escobillas congeladas puede dañar el motor del limpiaparabrisas o romper las gomas.
4. No uses agua caliente para quitar el hielo
Verter agua caliente sobre el parabrisas puede provocar:
- Grietas en el cristal por choque térmico.
- Daños en lunas y faros.
Utiliza siempre rascadores, sprays descongelantes o deja que el coche se desempañe de forma natural.
5. Protege cerraduras y gomas
El frío intenso reseca gomas y puede congelar cerraduras:
- Lubrica cerraduras de forma preventiva.
- Aplica productos específicos en las gomas de puertas.
Esto evita que las puertas se queden pegadas o que la llave no gire.
6. Desconecta consumidores eléctricos innecesarios
Antes de apagar el coche por la noche:
- Apaga luces, radio y climatización.
- Evita dejar dispositivos conectados.
Al arrancar con frío, la batería agradecerá no tener una demanda eléctrica excesiva.
7. Revisa el coche con una mirada rápida antes de arrancar
Si el coche duerme en la calle:
- Comprueba que no haya hielo en los bajos o en las ruedas.
- Revisa posibles pérdidas de líquidos.
- Asegúrate de que el escape no esté obstruido por nieve o hielo.
rrss
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